lunes, mayo 15, 2006

Cinema Paradiso


Comentario de cine en tu lengua

El cuento es más o menos así: un hombre de unos 50 y tanto años se encuentra borracho y en ese estado abraza y hace caricias a un niño de 12 que revoloteaba en la cocina del hogar de aquel hombre. Mientras tanto, la mujer del hombre va y viene con platos y comida, los hijos del hombre poco a poco se van retirando; día viernes, día de juerga para todos, menos para el borracho (que ya se divirtió), que ya se va a la cama a dormir la mona. Menos para el niño que todavía por no ser adulto, pero casi serlo, no tiene posibilidad de juerga. En el íntertanto y a punto de ser vencido por el sueño, el borracho dice a sus familiares que ese niño sí será alguien en la vida. Luego de eso, el borracho se durmió y aproximadamente 20 años después, el viejo hombre, pero ya no borracho, dejó de existir y por la misma fecha se podría decir que ese niño logró llegar más allá que lo normalmente previsto en su medio. Y más importante que haya acertado el viejo borracho en su pronóstico, fue sembrar la confianza en aquel niño, que tradujo esas palabras, esos gestos, en el aprendizaje significativo más importante de su vida, que le cayó por cuezo de la vida y no por el imperio de la escuela. Es cautivante como un tema lleva al otro y éste tiene cola que puede ser rastreada en este blog (y en otros también). Además, este cuento fue el que me evocó esa película que acabo de volver a ver y que se ubica en el entremedio del ayer y el hoy.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Parafraseo al gurú de la mediación, cuando se refiere al cuarto criterio para mediar: Para sentirse competente
-ser capaz- al niño se le deben mediatizar sus sentimientos y sus autopercepciones; así, descubre lo que es capaz de hacer, supera la simple imitación, se le brinda un clima positivo de entusiasmo; debemos concienciarle de lo que él puede y es capaz de hacer. Este impulso falta a muchos niños en nuestras aulas.

Interesante tu análisis, lo incorporaré (también la película)para la discusión con mis alumnos.