lunes, junio 19, 2006

Plegaria (dejen de mandar w*as... ¡por favor!)

En la foto se podría ver a Dios hablándote entre las nubes.

Hace por lo menos un mes que recibo diariamente, cual vómitos explosivos, una carga importante de mails basura. Pero a su vez, las cadenas han dejado de ser parte de lo que habitualmente tenía que deshacerme. Me parece que existe una perniciosa asociación entre ambos eventos (que ojala sólo fueran hoyos) que me ha llevado a elevar cierto odio hacia quienes envían cadenas; sobre todo esas de Dios y del amanecer y de dar gracias por poco menos que estar vivos – cuando a veces se quiere exactamente lo contrario - y del (terrible) cuento del niño desnutrido en África, o de ese estilo y etc. Y ese acto de mandar cadenas, en los que la mandan, debe tener un sentido... y creo saber cuál es.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Recaída 1

Estoy de acuerdo.
Las encuentro en mi correo diariamente. A veces caigo en la trampa y los abro, porque el título me lleva a error. Encima te piden que las reenvíes al emisor, para demostrarles tu "afecto".
No hay derecho..