Alteridad y diferencia
A veces me sucede que cuando busco algo en Internet termino encontrando otras cosa, interesantes, pero no las que inicialmente buscaba. Incluso a veces se me olvida el motivo inicial de la búsqueda y, absorto por determinados hallazgos, me cuesta recordar la causa del primer impulso. A propósito de ello, el otro día buscaba definiciones acerca de la “descripción densa” y me encontré con un artículo de un filósofo de la U. de Chle, titulado “El Sentido y El Otro”, ahí se hace un análisis de conceptos como sentido y significado; alteridad y diferencia de Geertz, Deleuze y Baudrillard. En particular me interesaron dos cosas: una, que por fin puede entender al oscuro señor Deleuze, hace muchos años leí (más bien traté) un libro de él y Guatarí, titulado “El antiedipo”: ¡No entendí nada!. (en aquella época me daba un poco de pudor confesarlo, ahora me da lo mismo), Si Lacan a ratos se hace pesado, este señor con sus máquinas deseantes, producción, psicosis de producción, etc. es realmente insufrible. Me daba la impresión que estaba en una competencia en donde se trata de escribir cuestiones que se podrían expresar de una manera sencilla como: aquella persona cruzó la calle, pero de una forma que nadie le entendiera o bien complicada como: aquel sujeto cargando su humanidad, dirigió sus extremidades inferiores, una después de la otra, con dirección “hacia delante” para enfrentar la carpeta asfáltica y traspasar el eje de la calzada. Una cosa así, absurdo.
La segunda es la distinción que se hace a partir de los conceptos de “alteridad” y “diferencia”, u “Otro” y “otro”. Esa distinción permite hacer el análisis en relación al por qué no nos creemos racistas (el nos se refiere a nosotros ciudadanos de este país). Es cierto que parte de la explicación es que no tenemos la oportunidad de serlo. Es decir, no tenemos la oportunidad de serlo porque en este país prácticamente no hay personas de “raza negra”. En este sentido, los conceptos referidos en el ensayo permiten comprender que en parte de nuestra configuración de la alteridad están las personas de raza negra y que nos ufanamos de nuestra tolerancia a la diversidad. Sin embargo, es un discurso falaz y triste: en la alteridad, o como diría Foucault de la Stultifera Navis, los locos estan “a” (fuera del circulo) la distancia y por eso son aceptados por el pueblo. El problema es cuando los distintos cruzan la línea de la circunferencia y se sitúan “en” la distancia (dentro del círculo), ahí la cosa cambia y pasamos a hablar de la diferencia, o del otro y a disputar los mismos intereses. Es ahí donde la tolerancia se puede ver como un verdadero valor. Hacer la referencia a las personas negras es un facilismo que permite escapar al tema, pero basta recordar que en nuestro país existen algunas étnias a las que no tratamos muy bien en el norte o sur de nuestro territorio, o que decir de los niños que provienen de hogares de escasos recursos y sufren violencia por parte de sus cercanos y cuyos profesores los etiquetan como hijos de delincuentes y que, por tanto, es poco lo que se puede hacer con ellos. ¿No hay ahí una falta de tolerancia?, ¿no hay ahí una falta de compresión de la diferencia?
La segunda es la distinción que se hace a partir de los conceptos de “alteridad” y “diferencia”, u “Otro” y “otro”. Esa distinción permite hacer el análisis en relación al por qué no nos creemos racistas (el nos se refiere a nosotros ciudadanos de este país). Es cierto que parte de la explicación es que no tenemos la oportunidad de serlo. Es decir, no tenemos la oportunidad de serlo porque en este país prácticamente no hay personas de “raza negra”. En este sentido, los conceptos referidos en el ensayo permiten comprender que en parte de nuestra configuración de la alteridad están las personas de raza negra y que nos ufanamos de nuestra tolerancia a la diversidad. Sin embargo, es un discurso falaz y triste: en la alteridad, o como diría Foucault de la Stultifera Navis, los locos estan “a” (fuera del circulo) la distancia y por eso son aceptados por el pueblo. El problema es cuando los distintos cruzan la línea de la circunferencia y se sitúan “en” la distancia (dentro del círculo), ahí la cosa cambia y pasamos a hablar de la diferencia, o del otro y a disputar los mismos intereses. Es ahí donde la tolerancia se puede ver como un verdadero valor. Hacer la referencia a las personas negras es un facilismo que permite escapar al tema, pero basta recordar que en nuestro país existen algunas étnias a las que no tratamos muy bien en el norte o sur de nuestro territorio, o que decir de los niños que provienen de hogares de escasos recursos y sufren violencia por parte de sus cercanos y cuyos profesores los etiquetan como hijos de delincuentes y que, por tanto, es poco lo que se puede hacer con ellos. ¿No hay ahí una falta de tolerancia?, ¿no hay ahí una falta de compresión de la diferencia?

1 comentario:
No se requiere de mucho análisis para concluir que somos un país que respeta la diversidad de los dientes hacia afuera, que nos ufanamos de algo de lo que no tenemos una clara conciencia, producto de no haberlo vivenciado, como es el racismo, sin embargo la poca tolerancia y la falta de comprensión de las diferencias es pan de cada día. Lo de las etnias me resulta un buen ejemplo, pero todavía distante en lo cotidiano, ya que esta concentración étnica se da en puntos geográficos determinados y no es una convivencia diaria y recurrente aún, a diferencia de países vecinos como Perú, en que sus "cholos" son sacados de los lugares públicos entendidos como top, como el mall Arcomar o las playas cercanas a departamentos como el de Miraflores. Da la impresión que sólo sirven para estar en las ferias artesanales o en algún sitio como "atracción turística"
Parece que nuestro pseudo-desarrollo y apertura dice lamentablemente que para allá vamos..
El segundo ejemplo me complica y quizá no porque no sea válido, sino más bien por lo manoseados mediaticamente que estamos aquellos profesionales a los que citas (haciendo un intertexto con tu otro artículo "manipulación), sobre todo porque se nos ve como responsables de muchas situaciones que nos afectan como país para superar la pobreza y esa de la profecía autocumplida podría ser una de ellas(si está dentro de ese medio es imposible que salga)por lo tanto no estariamos "produciendo
cambios" que nos beneficien, (suena a productividad empresarial, pero parece ser que lo que se quiere del país son números que demuestren que estamos en vías de desarrollo).
Creo que el tema del valor de la tolerancia se puede ejemplificar desde diversos ámbitos, la salud, por ejemplo..pero por el momento dejo hasta aquí mi comentario..
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