Moebius fue a la Antártica y los cabalistas del mundo temieron lo peor. En ese lado, lado del mal por oposición (el mundo es binario), siempre ha sido un lugar “sin”, y ese “sin” se ha transformado, en muchos sentidos, en una falta en el sur. Cuando Moebius llegó ahí, por vez primera, el mundo podría haber sido mirado al revés, pero dar vuelta las cosas no es gratuito a la vida, muy por el contrario, puede derivar en una catástrofe...
... y todo porque en la Antártica no hay osos.
1 comentario:
Con lo del calentamiento global tampoco habrá osos en el polo norte... por lo tanto extremos se asemejan...
Publicar un comentario