miércoles, marzo 15, 2006

Pronósticos gubernamentales


Imposible no hacerlo, no puedo, hay algo más fuerte que me determina a escribir estas palabras. He intentado por casi un año, me he resistido a las más diversas provocaciones, pero ante tanta evidencia no me ha quedado más remedio que afrontar eso que en mi cabeza se transforma a cada rato en confirmación de una verdad. Sí, es cierto, verdad mía, pero no por ello menos verdad que la tuya o la de aquel.

Este pronóstico es como cuando se anticipa las condiciones metereológicas, nunca se dice que en todo el territorio se presentaran las mismas condiciones climáticas. Aquí es lo mismo, podrán haber altos y bajos pero si una fija la vista justo en medio de la varianza, se podrá llegar a la conclusión que tenderemos una autoridad bastante fuerte (forma suave de decir autoritaria) y no puede ser de otra forma si las expectativas son tan altas y, prácticamente, se ha prometido el paraíso terrenal hacia el año 2010. En esencia, es difícil responder a tantas expectativas, sobre todo si en ellas esta comprometida la voluntad de terceras personas. Pero ya se ha prometido y frente a ello se debe comenzar la tarea de tratar de responder.

Qué pasará cuando se avizore la fecha límite y se genere la sensación que se están retardando las decisiones para cumplir con lo prometido, simple: apuramos el tranco olvidándonos, entre otros, de la participación ciudadana de la que tanto se ha hablado. Además, en el afán de querer cumplir con todo (cuestión imposible), entrara la desesperación y el inconfundible grito autoritario.

Alguien podría decir que no se ha prometido el paraíso. Lo siento mucho. Sería mi respuesta, pero en el imaginario a quedado la sensación que se ha prometido el paraíso, entre otros, cruzado por el tema de que ahora si la mujer (discusión acerca del ser y no de rol) conquistará todo lo que se ha prometido (falacia).

Me preocupa el tema, me preocupa que al final de un plumazo se borre todo lo que con años se ha alcanzado y que se instale en el discurso político la idea involutiva de: nunca más vamos a experimentar con una mujer presidiendo el gobierno.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hecho de menos los cuentos en este blog...Quizás porque entre todos los últimos comentarios que has realizado haya mucho de razón y ellos servían para olvidar o tal vez soñar un poco.
Olvidar que siempre hay promesas que son politiquería que no se cumplen, que al final de un período se apura la marcha, que todo queda a medias o a cuartas, que votamos por un mal menor (sin ofender)....
Ufff, lo peor de todo es que es muy difícil que esta vez sea diferente y más complicado aún si surge la idea involutiva que planteas...
¿Será para tanto????

Anónimo dijo...

y la pista le va a quedar libre a don Riki