martes, octubre 23, 2007

Tanto tiempo

12.941 días.

9 comentarios:

Funcionaria dijo...

¿Está alardeando o quejándose?

Moebius dijo...

Ni lo uno, ni lo otro. Es más bien una sensación de vértigo; Ud. sabe, mezcla de miedo con placer. Miedo por recordar las wevadas que uno ha hecho y placer por haber salido indemne (aparentemente). ¿Me entiende? Es una retrospectiva, es una mirada al carné, es sentirse arrojado y con "cuea" de "estar" en el mundo.

Anónimo dijo...

Sus 35 años, mas los 164 hasta hoy....Los otros 2 me intrigan, o son solo el anuncio de un nuevo mes...

Su no tan anónimo lector..

Moebius dijo...

Hasta hoy... ese es el punto, yo conté hasta la fecha de publicación del post.

Yo debo ser muy pavo (muy probable), pero para mi sigue siendo tan anónimo como antes.

Una cosa está clara, usted cree tener certeza del día en que fui arrojado al mundo, lo que quiere decir que yo no soy para nada anónimo para usted. :S

Alein@d dijo...

Que entrete el citar es citarse. Se pueden realizar varias lecturas, pero me quedo con la idea que es una frase de ellos, que ud. ocupó para ellos.
Hace tiempo que no vistiba su blog, a pesar de tenerlo linkeado.
Me alegra ver que redescubrió espacios (y personas) en "Gente como uno".
Hay que darse un tiempo para releerlo eso sí, pues hay bastante escrito. Textos cortitos, pero seguramente con ese tono que nace del sarcasmo y de su tan particular y entretenido estilo.
Saludos..

Anónimo dijo...

jajajaja, güena la respuesta, digna del rey del sarcasmo...
Pero la cosa es mas simple, matematicamente hablando..Cosa de dividir y sumar, sobre todo si en un coment, alguien le dice feliz cumple o algo por el estilo.
En algo tiene razón. Usted para mí no es tan..tan anónimo, pero tampoco tan cercano, como para saberme su cumpleaños (no sea engreído)
Eso es lo cierto, lo otro como diría San Pedro, NO señor, No señor, No señor...a menos que haya venido K - De hombres de negro - y le haya puesto el aparatito...
Anónimo animoso...

Moebius dijo...

Así como usted no quiere ser Julita, yo no quiero ser rey, menos del sarcasmo. De la ironía... puede ser.

Anónimo dijo...

Así sea entonces, viva el Rey de la ironía, aunque el límite entre la una y la otra es casi invisible. Si hubiera que medirlo en dedos en la herida, sería el grado de profundidad.. en fin..
Viva el Rey..
Anónimo monárquico

Moebius dijo...

Básicamente estoy de acuerdo con su figura, pero le agregaría la cuestión del estilo; podríamos decir que la ironía es al Coco como el sarcasmo es al Che, ambos me gustan, pero me apropio del primero. No es lo mismo meter el dedo en la boca a alguien y que éste termine gritando o, por el contrario, diciendo: - qué rico.
Claro, es una cuestión de profundidad, también de suavidad y porqué no, de aceites.